Tengo mucho miedo pero sigo caminando, veo los letreros pero
sigo mi camino, no hay nada que detenga mi sed de emociones, no hay nada que me
haga regresar a casa y olvidar la idea de visitar ese lugar.
Es un oscuro bosque, siempre tiene niebla y los arboles son
tan altos que no se ve el cielo. Mucha gente entra y ya nunca sale, los que
buscan a los desaparecidos suelen desaparecer también. No impo
rta que tanta seguridad tengas a tu disposición, algo en ese
bosque termina con todo. Lo tengo en mente pero aquí estoy, caminando directo,
buscando una razón.
La adrenalina corre por mis venas y empiezo a temblar, es un
lindo paisaje aunque el olor sea fatal, tan solo imagina, muchos cuerpos en el
suelo, destrozados, despedazados por todos lados, hay ratas alimentandose, hay
moscas y la escena me empieza a marear.
Miro hacia el cielo para apaciguar el mareo, pero me
encuentro con un par de ojos rojos que me miraban desde el techo de arboles.
Su rostro era blanco, sus ojos rojos y su pupila pequeña,
tenía una sonrisa irreal y fue lo ultimo que vi antes de que sus garras usara
para destrozarme..
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